El Ministerio de Seguridad tomó medidas luego de los enfrentamientos entre efectivos policiales y jugadores de Talleres de Perico tras un partido del Torneo Regional Federal Amateur contra Altos Hornos Zapla en Palpalá.

El conflicto se desató al término del encuentro en el Estadio Emilio Fabrizzi, cuando un grupo de hinchas locales comenzó a lanzar insultos y objetos hacia los jugadores de Talleres, que se encontraban en el vestuario visitante. En respuesta, integrantes del plantel reaccionaron lanzando elementos desde el interior e intentando salir a enfrentarse directamente con los simpatizantes.

Según informó el ministro de Seguridad, Guillermo Corro, los agentes intervinieron para impedir un enfrentamiento físico entre ambas partes, pero la situación escaló cuando uno de los jugadores agredió a un comisario. Esto motivó la llegada de refuerzos policiales, lo que derivó en forcejeos y en el uso de balas de goma, dejando como resultado varios heridos.
El ministro aclaró que no hubo contacto directo entre los jugadores de Talleres y los hinchas de Zapla, quienes ya estaban siendo evacuados. Además, destacó que se inició una investigación penal para esclarecer los hechos y determinar si hubo un uso excesivo de la fuerza por parte de los efectivos.
Para garantizar la transparencia de las pesquisas, los responsables del operativo policial han sido apartados de sus cargos. «La Policía debe actuar dentro de ciertos límites, y será la justicia quien defina si se excedieron en este caso», concluyó Corro.