¡Gracias, Campeones!

En un partido para el infarto, la selección Argentina de futsal se coronó campeona del mundo por primera vez en su historia, luego de derrotar a Rusia en un partido agónico.
ef
El capitán, Wilhelm, luego de ser nombrado balón de oro, levantó el trofeo más ansiado por todos los amantes del futsal

Nacionalicen a todos los brasileños que quieran. Argentina es campeón del mundo, de la mano de Giustozzi y de sus leones que derrotaron a Rusia por cinco a cuatro en una final para el infarto. Los tantos del elenco conducido por Diego Giustozzi fueron anotados por Alamiro Vaporaki y Juan Cuzzolino en el primer tiempo, y por Alan Brandi y Constantino Vaporaki, en el segundo tiempo. En tanto, los rusos que convirtieron fueron Lima (hizo tres tantos) y Dmitry Lyskov. Un partido que va a quedar en la memoria de todos los que practicaron este deporte de manera silenciosa durante los últimos 20 años, y en el día de hoy pueden mirarse con dignidad por el buen trabajo realizad, y por supuesto por la inversión que se hizo en deportes poco recurridos durante los últimos 13 años.

A pesar de comenzar el partido en desventaja, después de unos primeros minutos donde les costó hacer pie dentro de la cancha, Nicolás Sarmiento, el arquero más joven del mundial le dio la seguridad que necesitaba la selección de Giustozzi para remontar el partido, y así empatarlo rápidamente. Sobre el final del primer tiempo, en la última jugada, Argentina se puso en ventaja tras la conversión del tiro libre de Cuzzolino. Luego, en el segundo tiempo pudieron alargar la ventaja y sobre el final, se encontraron con un inspiradísimo Lima que puso en vilo a todo el mundo al poner a Rusia a un gol de la Argentina, faltando solamente un minuto. 

Sin duda alguna que estos gladiadores se merecen todo el reconocimiento del mundo, al poder salir campeones en tierras americanas, por primera vez, y ante uno de los mejores rivales del mundo. Ahora comparte trono junto a Brasil y a España, los únicos campeones del mundo en futsal.

Felicidad que tanto necesita de a ratos el país, ¡gracias, campeones!